Artículos de Opinión y Poesías con el fin de darle una visión cristiana católica a los temas del momento. Formación Apologética Entretenimiento
viernes, 30 de agosto de 2019
martes, 27 de agosto de 2019
viernes, 23 de agosto de 2019
¿SABE DIOS QUE SE QUEMA LA AMAZONÍA?
La respuesta es sí, lo sabe, lo ve en su eterno presente,
conoce las causas de ese incendio, sus responsables directos e indirectos,
cuánto durará y los costos ambientales que nos dejará. Dios no solo sabe eso,
lo permite y lo permite por una sola razón: “porque nos hizo libres”
Varios artículos en internet destacan que el principal
responsable de esta catástrofe ambiental es la deforestación ambiental. Esto, en palabras concretas, es que los incendios forestales tienen responsabilidad directa
en el hombre, en especial cuando la explotación minera, la avaricia, la
corrupción y el apropiarse de zonas naturales que no deberían pertenecer a
ningún privado sino al mundo, son la línea conductual.
Yo sé que Dios ve esto. Y por redes sociales están los que
claman la lluvia, piden a Dios un milagro de apagar el fuego, piden minutos de
silencio por los animales muertos, la flora destruida, y posiblemente todo eso
está bien. Es la publicidad para quienes ven nuestras publicaciones
y nos perciben en actitud solidaria. A veces, y lo digo con respeto, los que menos
rezan son los que más publican cadenas de oración. Pero la verdad es que todos
somos responsables. Son los gobiernos que elegimos, el ser espectadores del
mundo y no protagonistas, es el ser mediáticos ante problemas que tienen años y
a nuestros políticos y sociedades no les ha importado o muy pocos nos hemos
activado para acabar con estos flagelos (mea culpa).
Cuando algunos se molestan tras la afirmación de que Dios sí castiga vean este ejemplo de la
Amazonía. No es Dios culpable de este incendio, ni es su deseo. Pero el castigo
de Dios es precisamente esa mirada que acompaña pero que no obra por encima de
nuestras libertades porque sencillamente no lo involucramos en las leyes que
aprobamos, en los políticos que elegimos, en las conductas morales que asumimos
y en la forma de vivir nuestra llamada fe. ¡No seamos hipócritas! Dios no es una
suerte de apaga fuegos, Dios es el fuego que no debería dejar de arder en
nuestros corazones: “He venido a traer fuego a la tierra y ¡cuánto desearía que
ya estuviera ardiendo!" (Lucas 12,49).
En esta línea seguirán las desgracias, no por voluntad de Dios, sino porque
Jesús ya hizo su enorme parte y nuestros poderosos todavía ven mejor matar la
gallina de los huevos de oro que dejar que ella ponga naturalmente sus huevos.
Dios los bendiga, nos vemos en la oración.
Luis Tarrazzi
@luistarrazzi
lunes, 29 de julio de 2019
LA VENGANZA DE SODOMA Y GOMORRA
Muchas
personas tratan el relato de Sodoma (y Gomorra) como una leyenda, algo que “no
pasó” pero que deja un mensaje. Y esta forma de abordar la Biblia en muchos de
sus textos es un gran pretexto para omitir verdades de fe o posiciones de Dios
ante determinadas conductas humanas.
Al
igual que la ingenuidad que se creó políticamente desde Occidente cuando tras
caer el muro de Berlín y la posterior caída de la Unión Soviética se creó la
falsa sensación de que el comunismo había sido exterminado, yo diría que
ocurrió con los pecados morales de Sodoma y Gomorra. El título de este texto
bíblico de Génesis 19 dice: “Destrucción de Sodoma” pero ambas ciudades eran
vecinas. En el relato tres hombres (Dios en figuras humanas) van de paso hacia
estas ciudades porque “las quejas contra
Sodoma y Gomorra eran enormes, y su
pecado es en verdad muy grande” En la versión bíblica latinoamericana, en
los comentarios de este capítulo (19.1) señalan, y cito, dos de estas faltas
graves:
- * “El respeto a los
huéspedes que hay que acoger siempre como ángeles de Dios” algo que fue
abiertamente violentado cuando los habitantes de esta región al ver a los
ángeles de Dios hospedados en la casa de Lot dijeron a este que se los
entregaran para “abusar de ellos”
- * “El horror de la
homosexualidad”, así lo expresa el texto que no es muy distante a lo que siglos
después viviera depravadamente el imperio romano y que entre orgías y cualquier
clase de aberraciones sexuales algunos señalan debilitó más a los romanos que
las mismas amenazas de los llamados bárbaros.
Sin
embargo cuando en mi título hablo de la venganza de Sodoma y Gomorra no lo digo
en virtud de los herederos de estas familias destruidas sino del padre de la mentira,
aquel que siempre buscará destruir la correcta percepción de Dios y hacerse un
dios entre los hombres. Nuestras sociedades modernas no distan mucho de lo que
este relato señalaba como advertencia de la destrucción de estas dos ciudades
hermanas. Y no es un tema solo de leyes y conductas, sino de la pérdida del
sentido de Dios, de su mirada, de su autoridad sobre todo lo creado. De vivir
como si Dios no existiera o peor aún, existiendo como que lo despreciáramos. Es
admirable en este relato el papel de Abraham como mediador de un pueblo del
cual él sabía su sobrino Lot era habitante. Y por eso abogaba por los justos
del lugar. Pero no perdamos de vista que en esa ciudad Lot era forastero y de
los nativos no sobrevivió nadie. Murieron los adaptados en omisión a estas
atrocidades morales, los que las imponían y todos por vivir sin temor de Dios.
Estoy
seguro que de los justos que buscaba Dios en Sodoma y Gomorra, ni quien escribe
y quizás ni quien me lea seamos referencia positiva. Pero sí debemos saber que
si el hacha de Dios no ha cortado el árbol de nuestras sociedades de una forma
tan dura como con Somoda y Gomorra es porque existen hombres y mujeres
cristianos que interceden por nosotros e invocan la misericordia de Dios. Este
relato nos explica cómo la moral alejada de Dios destruye sociedades. Cómo el
tener legisladores, gobernantes y líderes mundiales que se crean dioses pueden
en el corto tiempo moldear los pensamientos de las nuevas generaciones. Eso ya
se ve en las aulas de clases y desde muy temprano. Una sexualidad que se
explica como el mundo la explica, una comprensión de la vida que ya es
desechable por aborto o por eutanasia, unos negocios súper rentables de la
droga, trata de personas (nuevo nombre de la esclavitud en forma de prostitución),
el tráfico de armas, las guerras, las hambrunas y la pobreza como forma de
control social. Las nuevas formas de tiranías del pensamiento que tratan de
adoctrinar a nuestros hijos para enseñarles conceptos de género contrarios a su
propia biología.
Ante
este panorama debo culminar con algo que escuché en una charla de Fray Nelson
Medina en uno de sus tantos talleres de youtube: “El evangelio siempre será
buena nueva”, así estemos tristes y desesperanzados. Queda proteger con la
gracia de Dios nuestros hogares y familias, ocuparnos como protagonistas de la
fe de nuestros miembros de hogar porque los tiempos que caminan son duros y no
sabemos cuándo Dios vuelva a visitar de nuevo a Abraham. Dios los bendiga, nos
vemos en la oración.
Luis
Tarrazzi
martes, 9 de julio de 2019
TOY STORY 4: LA HISTORIA DEL AMOR EN COMPLEMENTO
Lo primero que debo señalar para este artículo, estimado
lector, es que sería bueno, antes de leerlo, que vieran la película primero, ya
que puedo pecar en algún spoiler.
No obstante el sentido de este artículo no es contar la
película sino destacar algunos aspectos importantes desde el punto de vista de
la diversidad y la complementariedad en el amor, que si bien sabemos no es
motivo de refuerzo en las películas de hoy, en este sentido merece un aplauso
de mi parte a los guionistas de esta producción de Pixar.
Hoy, las corrientes ideológicas del amor (ideología de género) pretenden ser muy
variadas, inclusive hasta el punto de hiper-sexualizar y diluir el tema del
sexo (hombre y mujer) a un tema de preferencias, de gustos, de placer por
placer. Toy Story 4, sin la necesidad de hacer explícito un beso, sin un
lenguaje de erotismo y respetando las diferencias que complementan el amor (Forky
el tenedor y cuchillo femenino, Woody el muñeco y Betty la muñeca) destaca el
amor en un sentido de trascendencia, de estar con la parte que nos complementa,
que le da utilidad y sentido al amor en clave de servicio. Además destaca la
solidaridad en la amistad, el trabajo en equipo, los niveles de importancia
cognitiva según las edades y la magia sana de la creatividad que nos permite
volar desde la mente y construir mundos sin límites.
Por eso agradezco a Toy Story 4 la frescura educativa, en
clave de conservación de los valores básicos que han sostenido a la humanidad
por siglos y a su vez hacer una película para niños donde entran niños y salen
niños, sin conflictos, sin ideas subversivas. Es tan atinado el mensaje que el
mismo Jesús podría cantarnos a todos, en especial a los niños: “Yo soy tu amigo fiel…” Dios los bendiga,
nos vemos en la oración.
Luis Tarrazzi
Twitter: @luistarrazzi
jueves, 27 de junio de 2019
¿Y AHORA SACERDOTES CASADOS?
En el mundo de la inmediatez cualquier comentario o situación
particular suele hacerse viral cuando por encima de todo se desea crear ruido.
Y en este particular la Iglesia Católica ya tiene un doctorado de manejo de
especulaciones por parte del periodismo cuando se ejerce de forma irresponsable
y de la ignorancia social, masiva, que opina sin profundizar, solo se quedan en
los títulos.
Así ha ocurrido con el más reciente caso del Sínodo de la
Amazonía del cual se le solicita al
Santo Padre Francisco estudiar la posibilidad de ordenar sacerdotalmente a
personas ancianas, de preferencia indígena, aunque ya tengan familias
constituidas, estables. Esto en un resumen simplista se ha traducido en
diferentes medios como que el Vaticano va a eliminar el celibato en el
sacerdocio o que va a ordenar a personas casadas sacramentalmente.
En mi modo de entender esto y teniendo como preámbulo que el
Espíritu Santo es quien guía la Iglesia, el celibato en el sacerdocio es deseo
de Dios. De hecho el mismo Jesús lo destacó como una virtud cuando hablaba de
los eunucos por el Reino de Dios. Por lo tanto el pensar que se va a eliminar
el celibato en el sacerdocio establecido es de por sí, en la actualidad, una
falacia. Sobre incluir en el grupo de los consagrados del sacramento del
orden a personas casadas, a la ligera, tampoco lo veo planteado acá, pero no
olvidemos que dentro de la Iglesia Católica existe algo que se llama el
diaconado permanente, que de hecho lo viven personas sacramentalmente casadas y
que pueden ejercer funciones sacramentales como presidir bautizos, bodas, dar
la comunión (aunque no consagran) y dirigir celebraciones de la palabra. En tal
razón si en un futuro, dentro de esta estructura ya existente, la Iglesia
Católica viera la necesidad de darle atribuciones plenas a un diácono
permanente para elevarlo al rango sacerdotal eso no me correspondería a mi
juzgarlo. Si viene de la Iglesia y del Papa, que entiendo jamás puede ser un
hereje por su dogma de infalibilidad, pues bienvenida sea la medida.
Ahora puntualmente sobre el tema de la Amazonía hay que saber
leer razones para evaluar soluciones. En la región hay comunidades que no están
viviendo el sacramento eucarístico por una aguda crisis sacerdotal, es decir,
no hay sacerdotes. Y como lo señala el artículo de vidanuevadigital “en la Iglesia tiene más importancia la
Eucaristía que el celibato. Sin Eucaristía no hay vida eterna ni comunidad; sin
celibato puede haber Eucaristía” Y creo que esto recoge en esencia el
sentido de la medida. Orar por las vocaciones sacerdotales santas y célibes es
menester en estos temas pero también respeto que se busquen soluciones de cara
a la autoridad del Papa. Ellos no están imponiendo la medida y marcando un
cisma, están proponiendo algo que en Octubre llegará al Papa y derivará en una
decisión.
En estos casos sugiero orar por el Papa, acompañar con
prudencia a la Iglesia, no caer en los juicios a priori y dejar a Dios ser Dios.
Porque por el fariseísmo hebreo tuvieron al Mesías esperado frente a ellos y no
supieron reconocerlo.
Creo que el mejor consejo de cómo acompañar las cosas de Dios,
hoy más seguro desde el papado, lo dio aquel fariseo llamado Gamaliel, que en
el capítulo 5 de los Hechos de los Apóstoles al ver los deseos de matar a Pedro
y los apóstoles dijo lo siguiente: “«Israelitas,
mirad bien lo que vais a hacer con estos hombres. Porque hace algún tiempo se
levantó Teudas, que pretendía ser alguien y que reunió a su alrededor unos
cuatrocientos hombres; fue muerto y todos los que le seguían se disgregaron y
quedaron en nada. .Después de éste, en los días del empadronamiento, se levantó
Judas el Galileo, que arrastró al pueblo en pos de sí; también éste pereció y
todos los que le habían seguido se dispersaron. Os digo, pues, ahora:
desentendeos de estos hombres y dejadlos. Porque si esta idea o esta obra es de
los hombres, se destruirá; pero si es de Dios, no conseguiréis destruirles. No
sea que os encontréis luchando contra Dios.»" A buen entendedor, pocas palabras. Dios los
bendiga, nos vemos en la oración
Luis Tarrazzi
Twitter: @luistarrazzi
miércoles, 12 de junio de 2019
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




