miércoles, 10 de agosto de 2022

A MIS RESPETADOS DOCENTES VENEZOLANOS


 

 

Soy hijo y también esposo de mujeres docentes. La vida educativa nunca ha sido ajena en mi vida, hasta el punto que, sin serlo, ya llevo tres colegios en mis referencias laborales. Siendo administrador conozco de base, inclusive mejor que muchos que laboran como profesionales de las aulas, todas las incidencias económicas que implican sus paquetes económicos. Conozco de primas, de tabuladores, de días vacacionales y aguinaldos e inclusive los 28 días de ajuste que se pagan una vez al año.  Sé a la par, y no es nuevo, que la docencia por décadas pareciera el cuarto de servicios de todo este castillo llamado Venezuela. Y que inclusive, pareciera que ser docente es una obligación misionera, un voluntariado de almas para un falso dios que escupe ante sus necesidades familiares y personales.

 

En mis épocas estudiantiles (ya tengo 40 años), los paros y las protestas eran el pan nuestro de cada día, y reconozco que con este sistema de más de 22 años, esas protestas bajaron muchísimo, pero no porque fueron atendidas sus demandas, sino porque había y hay miedo. Disentir en gobiernos de corte militar siempre es y será un ejercicio de deporte extremo. Quizás, con el pasar de los años y buscando la practicidad de la vida hay batallas que se ganan con decisiones y no con confrontaciones.

 

Decisión de paz no es ir a paro, decisión de paz es migrar de trabajo, de actividad laboral, aunque eso implique llorar años de formación sin espacio de aplicación.  Decisión de paz no es mirar a quiénes por los medios oficiales les insultan y los llenan de calificativos, decisión de paz es bloquear toda la basura mental que busca humillar la existencia humana. Hay unos que construyen su infierno en vida cuando ya no tienen capacidad de amar, ¡no caigan en ese bucle!

 

Aspirar solo a jubilaciones es colgar las fuerzas de la vida. Tenemos que morir como Cruz Diez, quien casi a sus 96 años, dicen que murió con proyectos y activo. Yo sé, docentes, lo que les mueve la formación de sus estudiantes, cómo los adoptan con un celo formativo que cuesta renunciar. Sé que les preocupa sus futuros, pero ¿un docente sin futuro puede guiar el futuro de los demás?

 

El Estado siempre tendrá el deber y la obligación constitucional de garantizar educación pública y gratuita, gobierne quien gobierne. Tienen los espacios, las infraestructuras. Lo que solo les falta entender es que el liderazgo que humilla y desprecia a su pueblo, está condenado a vivir y morir en soledad. Cuando las tizas y las pizarras tengan más valor que las balas y las estrellas, solo ahí, podemos decir: “sentémonos a construir país”

 

Dios les bendiga, nos vemos en la oración

 

Luis Tarrazzi


domingo, 5 de junio de 2022

LOS HEREDEDOS DE LA INFIDELIDAD (SOBRE EL CASO SHAKIRA - PIQUÉ)

 


En algún punto de nuestros valores sociales, las historias de amor, basadas en la fidelidad, migraron artísticamente a la apologética de la infidelidad. Las letras musicales, las series, películas, transformaron el amor por pasión, y sustituyeron a los amantes por los esposos.

 

Todavía hay quienes pensarán que esto no tiene nada que ver en las influencias y determinaciones de las estructuras de valores sociales, en especial en los jóvenes, pero yo opino todo lo contrario; influye y mucho.

 

Lo destacado de todo esto es que la infidelidad es sabrosa y apetecible para quienes la practican pero sigue siendo muy dolorosa para quienes la padecen como víctimas. Paradójicamente aunque nos sigan diciendo “felices los cuatro”, la exigencia de exclusividad en el amor, en especial en el amor de pareja, es un innegociable en las conciencias de los que dicen ese sí a otro, un sí que da acceso al cuerpo, a los pensamientos, a los bienes y a toda tu vida.

 

Uno ve estas historias tan repetidas entre los famosos que hasta uno llega a preguntarse ¿y para qué se casan? Y la respuesta es porque, quizás, esa frase del Génesis que enseña que nos hicieron para vivir en el amor, en pareja, en familia, es cierta (“y por ello el hombre dejará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne” – Génesis 2,24).

 

Esto que diré no es innovador, muchos ya lo han dicho antes, pero es bueno recordar que ni toda la fama, el dinero, el poder y la gloria (humana) son garantes ni proveedores de salud, paz emocional y madurez. No entender el valor de la familia y los riesgos inherentes a transgredir algo tan sagrado como la fidelidad matrimonial, es fruto de un retroceso en la evolución ciudadana.

 

No juzgo a Piqué ni a Shakira. Oraré por ellos y sobre todo por sus hijos (siempre los que más sufren con estas separaciones). Al final sus tiempos útiles de entretenimiento para el mundo pasarán, se quedarán con sus fortunas y entrarán en el espacio más consciente del que no podemos escapar, ese que nos invita a mirar nuestras vidas y cohabitar eternamente con nuestros propios yo. Ahí, solo recomendarles a Dios como el mejor amigo para sanar.

 

Cuando las historias de amor sean lo que realmente deben ser, y no apologías de adulterios, traiciones y pasiones, quizás veremos más estabilidad en un sacramento en extinción, el sacramento del matrimonio.

 

Dios los bendiga, nos vemos en la oración

 

Luis Tarrazzi


sábado, 7 de mayo de 2022

A TI, LA MADRE

 

Si bien este escrito tendrá un alcance público al compartirlo en este espacio, mi intención será enviarlo a cada mujer que en las páginas de mi vida he podido reconocer con el don divino de la maternidad (sé que alguna se me podrá escapar y pido disculpas de antemano si eso ocurre).

Quizás algunas sean madres de experiencia, otras más primerizas y otras hasta abuelas. Pero creo poder afirmar, que sea cual sea la etapa de tu maternidad, todas coincidirán que desde el momento en que supieron que en sus vientres había una vida en gestación, desde eso momento no fueron jamás las mismas.

Muchos miedos, incertidumbres habrán transitado por sus mentes, pero no dudo también una gran ilusión. Si hay algo en la vida que ustedes sentirán suyo, un amor de prolongación que no se agota y que expande el sentido de amar hasta el extremo (como nos amó Jesús), es precisamente el amor a sus hijos. Y el haber asumido con fe y valentía, como María, esa confianza, sin duda Dios no dejará de retribuírselos.

Les quiero expresar, a las que conozco y a las que no, que ustedes dan testimonio de la apuesta por la maternidad, por la familia, por la vida. En los  tiempos donde pareciera que los hijos no son anhelos y la familia un desafío, yo apuesto por la mujer, porque en ustedes está la hermosa esperanza para un mundo mejor. Siempre que haya nueva vida, habrá nuevas oportunidades.

Gracias, simplemente gracias. A mi madre, a mi esposa (la madre de mi hijo) y a todas las que día a día han apostado por trabajar y luchar como leonas por sus hijos. Algunas casadas, otras desde la soltería, pero todas madres, sin etiquetas, sin prejuicios, con la enseñanza de mirarlas con el mismo amor con el que Jesús las mira, y desde su boca pronuncia la palabra mujer como un título.

El día de la madre no es un día para ti, tú mereces más que un día. El día de la madre es un día para recordar a la humanidad el valor de la mujer, en todos los ámbitos de la vida. Ser madre nunca rivalizará con un crecimiento personal, al contrario, le dirá al Creador de todas las cosas que mientras sigamos apostando por la vida, seguirá valiendo la pena apostar por quienes la viven. Dios las bendiga, nos vemos en la oración

Luis Tarrazzi

 







sábado, 2 de abril de 2022

SEAMOS PADRES DEL PRIMER PÁRRAFO

 



Actualmente, desde el ministerio Abrazando Nuestra Fe, donde desarrollo varias actividades de formación y oración vía redes sociales, en una de esas actividades hay una  serie que he llamado: Graduados en Cristo, en la cual voy por el episodio 53. En ella, el propósito es exponer brevemente la vida de mujeres y hombres que, desde el aval católico, han sido proclamados santos, es decir, gozan de la corona que nunca se marchitará (citando a San Pablo en 1era de Corintios, 9, 24-27).

 

Es una constante, en estas vidas de santos, que al iniciar la lectura de sus vidas, previo a la reflexión, en el primer párrafo, aparezcan: su fecha de nacimiento y quiénes eran sus padres. En algunos casos destacan virtudes de ejercicio de fe, caridad, bondad, pero también no deja de ser cierto que en otros este brillo solo aparece en uno más que en otro. Luego que se hacen breves referencias de los padres, se entra de lleno en el camino de vida de estas figuras, semillas y pilares del estímulo cristiano para adherirnos al amor de Cristo.

 

Aspirar ser padres del primer párrafo es profundizar en la mirada de la formación y valores de nuestros hijos, no bajo el único deseo del protagonismo del mundo ante el reconocimiento de esa santidad, pero sí bajo el enorme orgullo de saber que Dios nos dio uno, dos o cinco talentos (hijos), y nosotros le retribuimos, de esa misma confianza, dos, cuatro o diez frutos de santidad.

 

A veces la combinación de padres no explica la calidad de los hijos, y esto aplica en ambos sentidos. Los hijos del profeta Samuel no fueron ni la sombra de lo que fue su padre. Los desvaríos de Salomón, pese a su sabiduría, no fueron acordes al respeto y temor de Dios que mostró el rey David. Pero tampoco parece lógica la combinación de padres que tuvo un Francisco de Asís para llevarlo a vivir un hambre de Dios casi hasta la locura. Pero diría que casi en todos los casos ayudaron muchísimo sociedades, sacerdotes, religiosas o formadores (maestros) que tenían presencia de Dios; y el mismo Dios que cuando se antoja va con todo su amor por ese antojo.

 

Ojalá en la biografía de mi hijo, Miguel Ángel, hijo del pecador Luis y su bondadosa madre Wendy, derive, brote la figura de un ser que llegó a Dios con un arnés de escalada y la soga que marcó la huella del camino, que permita a otros llegar al amor eterno, El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo.

 

Dios los bendiga, nos vemos en la oración

 

Luis Tarrazzi


sábado, 26 de febrero de 2022

UCRANIA GANARÁ, UCRANIA YA GANÓ

 


Los precursores de guerras, como Vladimir Putín, durante la historia de la humanidad han entendido el triunfo por las tierras conquistadas, por la rendición del enemigo y por la aceptación de sus caprichos a nivel internacional. La medición de hoy es tan mediática, que muchos buscan apoderarse de la opinión social y del cómo perciben un acto bélico. Escucho en programas de opinión expertos que hablan de la popularidad de Biden, de la aceptación del pueblo ruso a las decisiones de su "líder" Putín y de las decisiones lentas de una ONU que por primera vez, en 70 años, ve cuestionada su razón de ser; un ente que nació de las cenizas de una guerra y que hoy, con un de sus miembros permanentes, ve como este país, Rusia, ataca de forma desmedida a una nación pequeña que lucha por ser independiente y vivir las mies de occidente, la democracia.


Ucrania ya ganó. Ucrania ya tiene el corazón del mundo. No es la única nación que ha vivido guerras, pero sí es el caso más escandaloso que vive Europa desde la Segunda Guerra Mundial, acto que supera incluso los ataques terroristas vividos por varias potencias Europeas años atrás.



Cuando escucho a diplomáticos explicar que Ucrania no puede invocar ayuda de la OTAN porque no es miembro de ella, o cuando escucho los clamores de un presidente enlistado en la batalla junto con sus tropas, Volodímir Zelenski, diciendo que lo dejaron solo, o sanciones meditadas porque no se pueden quedar sin gas o sin energía (Alemania especialmente), nos dicta cómo vamos y el tamaño de nuestros líderes o potencias, un gigantismo económico pero un enanismo en humanidad.



Ante todo lo expuesto Dios mira, a la espera de un clamor sincero y en absoluto respeto a nuestra libertad. Y evoco momentos memorables de salvación bíblica:


Ezequías ante Senaquerib (Isaías capítulos 36 y 37)

David ante Goliat (1 Samuel 17)

Josué ante los amorreos (Josué 10)


Finalmente Jeremías, en su capítulo 17 nos recuerda una enseñanza dura: "¡Maldito el hombre que confía en otro hombre, que busca su apoyo en un mortal, y que aparta su corazón de Yavé!"


Todo esto nos invita a orar, a tomarnos en serio la elección de nuestros gobernantes (no todos por ser de oposición son de bien) y  a pensar que hoy es Ucrania, mañana podrá ser cualquiera de nuestros países. Putín ha ayudado a rescatar la imagen que occidente ha construido de Rusia, en torno a la guerra fría, la KGB y el Kremlin; han retomado el rojo de la maldad, el terror del recuerdo de un Lenin, Hitler, Mao, Mussolini y tantos hombres que siendo creados buenos decidieron el camino del mal.

Ucrania ya ganó. No será la definición de esta batalla la que determine su triunfo, ya ganó porque Ucrania entró al corazón del mundo, Ucrania es hoy una nación mártir por ser demócrata.


Dios los bendiga, nos vemos en la oración


Luis Tarrazzi


viernes, 28 de enero de 2022

SER INFIEL A NOSOTROS MISMOS

 


El ejercicio de mirarnos en un espejo e identificar lo que somos no lo siento tan común como muchos podrían pensar. Generalmente desde que nos levantamos hasta el final de la jornada, estamos construyendo imágenes de aceptación social, gustar a los demás, conseguir adeptos a nuestras opiniones y evitar el mayor número de adversarios posibles.


Estos tiempos si algo tienen es que nos están consumiendo la vida y se percibe como rápido. Yo que acabo de llegar a mis 40 años, veo dos décadas de años pasados y en esencia el esquema de vida ha sido el mismo: trabajar para vivir cada mes, agradecer, sin duda, la compañía de mi esposa e hijo y los años de salud.


Pero lo que quizás busco enfatizar con este artículo son los temas de nuestras propias identidades, si donde trabajamos es el lugar que Dios quisiera estuviésemos y qué tanto nuestras actividades laborales y sociales están teniendo un impacto positivo en la nutrición de nuestra existencia. Hay que hacer una pausa y responder a la pregunta de quién o quiénes están llevando nuestras vidas, si somos el capitán de nuestros barcos o estamos dentro de esa cultura del desecho y sobre todo, qué tanto nuestros seres queridos se están viendo afectados por una emocionalidad frágil, irritable o distante, producto precisamente del vivir de la puerta hacia fuera y no saber cómo salir de esa corriente de tareas, funciones, comentarios y procesos cual sistema binario social 0,1,0,1.


La pandemia nos obligó a detenernos y descubrimos que no somos personas de encierro, que muchas familias ni se reconocían en la mesa, que muchos aspectos de nuestras vidas están depositados en redes sociales, correos y la informática en general. Quizás debamos pronto retomar la mirada al espejo de nuestra existencia y como recomendaban tantos santos y doctores de la Iglesia, mirar a dentro ya que somos uno de los misterios más complejos a descifrar, es decir, reconocer ¿quiénes somos o en quiénes nos estamos convirtiendo?


Dios los bendiga, nos vemos en la oración


Luis Tarrazzi







sábado, 15 de enero de 2022

LA EUCARISTICA, UNA SACRAMENTO ACCESIBLEMENTE INACCESIBLE

La Eucaristía es "el sacramento de nuestra fe", así se profesa en cada celebración eucarística y así lo enseña nuestra doctrina católica. Sobre este misterio de amor entendemos que Jesús está presente a través del milagro de la transustanciación y que para recibirlo debemos estar en estado de gracia o solo con pecados veniales, los cuales la misma Eucaristía borra, sin dejar a un lado la necesaria conciencia de nuestro estado de gracia. 

En paralelo sabemos que cuando se tienen pecados mortales, existe otro sacramento a través del cual Dios borra esas faltas y nos deja habilitados para recibir el cuerpo de Cristo. Y finalmente que hay condiciones de vida que nos alejan de él y que es más complejo que pasar por una confesión; es el caso de los divorciados vueltos a casar, las personas que se han practicado el aborto, lo ejecutan y defienden, los herejes o apóstatas, en sí, los excomulgados. 

En una visión muy simplista de mi parte, y en tan solo dos párrafos, pareciera que se pudiera definir todo sobre este milagro de amor, a la derecha los que comulgan y a la izquierda los que no. Pero en el fondo, el tema eucarístico es más complejo que unas normas de apariencia o una suerte de autopercepción psicológica. Hay personas que por un exacerbado sentido del pecado viven alejadas de comulgar, pudiendo hacerlo, y hay otras con vidas bastante divorciadas del deber ser cristiano y aún así a suerte de rutina, soberbia y descaro, comulgan. Pero este ojo, este criterio de juicio, solo es perfecto en la mirada de Dios, como en el caso cuando el profeta Samuel fue a escoger al sucesor del rey Saúl y creyendo este que el rey debía ser de apariencia robusta, alto y guerrero, Dios le enseña a Saúl que su elegido terminaría siendo un pastor, casi niño, sin fuerza física pero con el corazón que Dios quería en un rey.

Como Iglesia, tenemos un desafío en torno a la Eucaristía muy alto, porque siento que podemos estar habitando en dos extremos no deseados por Dios para el necesario acercamiento de sus fieles al alimento gratuito, ofrecido por su Hijo Jesús,  para la salvación de las almas. Jesús, en una oportunidad, decía a los fariseos de su tiempo: "¡ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, que son unos hipócritas! Ustedes cierran a la gente el Reino de los Cielos. No entran ustedes, ni dejan entrar a los que querrían hacerlo." (Mateo 23,13) 

Es aquí donde el planteamiento es el siguiente: ¿Qué es lo verdaderamente preocupante al momento de comulgar?, ¿es el hecho de detenernos en el hecho de si somos dignos o no de recibir el sacramento?, ¿es el hecho de ayunar una hora antes y después?, ¿es el hecho de que las personas vean que si constantemente no comulgo, hagan elucubraciones  sobre mi estado de vida?; ¿es procurar, con calendario en mano, no pasar más de una año sin recibir el sacramento? A todo lo anterior solo diré: es mucho más que eso, muchísimo más. 

Preocupa no tener conciencia de lo que Jesús dejó en verdad y en significado en torno a este milagro de amor. Verdad porque su presencia en él es innegociable para el creyente, él está ahí en cuerpo y sangre, alma y divinidad. Significado por lo que representa ser un buen alimento para nosotros, porque alimentos hay muchos, pero buenos alimentos no son todos. El buen alimento inyecta vitaminas, mantiene los niveles de un perfil 20 en los rangos adecuados, nos mantiene la tensión arterial y la glicemia en control, nos nutre y fortalece. Jesús es el único alimento para el alma, de tantos, que se hace fuente y recurso del propio bien. Jesús es la salvación que salva, el  camino que camina y la verdad que no cambia. Jesús llegó a decir que las prostitutas y los publicanos nos llevaban la delantera , indicó que los que se sentían cargados y agobiados fuesen a él que él los aliviaría y perdonó sin medida, amó sin medida y dejó su patio central de su casa abierto para que todo el que quieran entrar, entraran a su casa. Pero además, él está a la puerta, tocando, esperando que le abramos para entrar y hacer morada en nosotros, como dice el libro del Apocalipsis.

Es así que la balanza eucarística pareciera no estar equilibrada, entre los que se debaten dignos y los que se sientan demasiado pecadores. Confesionarios casi vacíos, horarios de confesión complejos, poco tiempo para la asesoría espiritual pero mucha más disposición para ordenar cronogramas, charlas, horarios de misa, actividades de ayuda bien documentadas para las redes. Así, cabe la pregunta: ¿cómo pedir buena comprensión del misterio con ese cuadro?

Yo viví más de 5 años sin comulgar. No entré en conflicto con la norma de la Iglesia. Vivía en una condición irregular que además sabía las consecuencias que traería en mi vida. Yo me excluí antes que me dijeran que me tenía que ir o antes de que generara situación de escándalo y murmuración. Esta condición terminó no por mi conversión, sino porque la muerte hizo aparición anticipada y se llevó a quien fue mi primera esposa. En este tiempo, paradógicamente, fue cuando mi accionar pastoral fue más potente, eran increíbles los dones que Dios colocó en mí, no porque consintiera mi situación, sino porque su amor me arropó en todo momento y porque no dudo muchas personas oraron por nosotros, porque tanto mi primera esposa como yo, éramos creyentes y tratábamos de llegar hasta donde nos fuese permitido. Conocimos la comunión espiritual y ¡qué bueno que con la pandemia este recurso se potenció! 

Luego, en su amor, Dios me bendijo con mi actual esposa, con quien sí vivo una vida sacramental y tuve mi hijo, de momento unigénito. Pero en mí quedaron esas experiencias de vida y hoy por hoy, pese a estar en apariencia habilitado para comulgar, todavía me cuesta, porque entiendo no es como rezar un padre nuestro en misa, pero tampoco, como un manual de alcances o ser miembro del grupo de los dignos.

Creo que sobre esto hay mucha tela que cortar y reflexionar. Como vieron, en dos párrafos logré definir el sacramento, pero me llevó mucho más explicar el deseo de Dios de saber para quiénes  él quiere ser alimento. ¿estaremos transmitiendo bien el mensaje? 

La base doctrinal para mí está clara y soy fiel a ella, pero la educación social para interiorizar el sentido de este misterio es el que siento está habitando en los extremos, y Dios no habita en extremos, porque quedaría muy distante del otro lado.

Dios los bendiga, nos vemos en la oración

Luis Tarrazzi